Es curioso como a veces nos despertamos cansados, viejos y arrugados, sin apenas ánimo. Es curioso como las circunstancias cambian las personas, y como influye todo ello en nuestras vidas.Vivir hacia atrás no es fácil.
Levantarte a diario con un espejo delante, sin poder ver a través de el, esperando a que aquello que dejas atrás te alcance. El amor es tan caprichoso.. No entiende de idealismos, de sociedades o de principios. No le gusta poner edad a las personas,porque de esa manera son un poquito más libres, cuantas menos preocupaciones u obligaciones tengamos más libres seremos y más amor serermos capaces de ofrecer al mundo.
Ella tan solo era una niña cuando yo ya había crecido, pero su mirada podía con cualquier impedimento que yo quisiese interponer entre nosotros. Ella aún no lo sabía, pero nos acababamos de declarar amor eterno. No un amor de besos y paseos. Era algo más intenso. Como una chispa que cae al suelo y se desvanece en el aire, solo que a nuestra chispa le dio tiempo a tocar el suelo y se convirtio en llama. Sus ojos acaramelados reflejaban cada rayo de sol que los rozaba formando un precioso espejo de felicidad. Esa mirada inocente y aniñada que reblandecía mi corazón cada vez más, esa sonrisa pícara y adolescente que llamaba mis labios.. Es inevitable que cuando el amor entra en ti sin buscarlo, prenda tu cuerpo entero con su llama, y aunque consigas apagarlo, sus cenizas recorrerán cada centímetro de tu cuerpo el resto de tus días.
Los años no importan, importa el momento. Los días no importan, importa el instante. Las consecuencias son lo de menos, porque las oportunidades te marcan de todas formas, tanto como si las aprovechas, como si no.
Lo peor de no poder explicar un sentimiento, es que sabes que es incomprensible aún consiguiendo expresarlo con palabras. Ese tipo de sensación que tu corazón te dice que es simplemente tuya, algo único y poderoso. Algo tan grande que te hace dudar entre si está bien o es algo malo. Algo que no puedes saber con certeza, tu corazón dicta y tu mente te deja tirado, sin poder decidir. Aunque, tu corazón te da una pista, no razona, pero intuye, y te hace sentir. Te hace sentir el destino, te hace creer en el. Te dice que quizás es demasiado pronto, que el momento llegará a su debido tiempo. No tenéis por qué ser los primeros, ni los segundos,simplemente teneis que hacerlo único y eterno. Porque en lo único no hay números, ni hay nada, solamente hay perfección y excelencia.
Confío en el karma, confío en el destino, y confío en nuestro amor. Esperaré tus labios, estaré a la deriva con el resto de almas herrantes navegando por un mar de incertidumbre hasta que me llamen tus ojos y tu sonrisa me hable.