Vas por la calle y parece que no ves personas, no parece que cada uno tenga su propia personalidad, ideas, mentalidad...
No ves posibles amigos ni posibles ligues ni posibles nada. Ves productos; estereotípos, marcas. Sus diferencias no están en las ideas políticas que puedan tener, o en la postura que puedan tener hacia ciertos asuntos de interés; se diferencian por cosas como: llevar gorra y piercings, fumar porros desde los 14 o desde los 16 años, preocuparte más de no perderte el partido del Athletic o del Barcelona que de tu futuro... Ese es el resumen de lo que nos podemos encontrar hoy día en la calle.
Claro que hay excepciones, y me alegro por ello.
Hoy día no hay ninguna manera de tener un ambiente "normal" de ninguna manera. Si sigues las ideas de alguien y cada vez más gente lo apoya, se hace con el control y lo jode todo. Cuando alguien tiene el control y lo jode todo, convence a la gente más "normal" de que no pasa nada, y mantiene su liderazgo. La gente más normal suele ser la mayoría, asique poco hay que hacer. Pero por otra parte, si hubiese mayoría de "diferentes" tampoco quedaría nadie contento, y sería aún peor. Cada "diferente" tiene más ideas propias; más personalidad y carácter, aunque hubiese mayoría de "diferentes", discreparíamos aun más que con mayoría de "normales".
Es muy simple:
-Un "diferente" va por la calle vé a el resto de la gente como "normales".
-Un "normal" va por la calle y vé al resto de la gente como "normales".
Sin embargo, cuando dos "diferentes" se encuentran parece que tengan mayor afinidad, ya que se sienten superiores a los "normales", no porque sean mejores, ni porque sean más listos, sino porque son DIFERENTES.
Vas por la calle y vas pensando; vas por la calle y te sientes cómodo contigo mismo; vas observando lo que ocurre a tu alrededor y lo que hace la gente, a tu juicio: cosas "normales" o de "normales".
- Me da rabia ir por la calle y en 1 minuto ver 8 mismos cortes de pelo con las mismas zapatillas y la misma sudadera. Me da rabia estar en un sitio y tener que oir la misma gilipollez, absuda y sin pies ni cabeza a más de 10 personas que ni siquiera es que piensen eso, es que se lo han oído pensar a otro...
Me da rabia sentirme impotente ante todo eso, no poder irme lejos y hacer lo que me gusta y estar con quien quiero, pero me gusta ser como soy, me siento privilegiado.
Una reflexión interesante, la verdad es que eso de ejercer el liderazgo sobre los 'normales' me recuerda a la filosofía kantiana, en la que los tutores ejercen su voluntad y manipulan a aquellos que no pueden o no desean pensar por sí mismos.
ResponderEliminarPor desgracia vivimos en una sociedad en la que la iniciativa y el pensamiento propio brillan por su ausencia, a lo mejor como prueba de un deseo de evasión que incluso tú muestras al desear irte lejos. Quizás algunos encuentren la evasión en la ignorancia, mientras que otros están condenados a vivir una frustración constante, la que causa la impotencia de los 'privilegiados' ante una sociedad tan heterónima.
Enhorabuena por el blog.
Me alegra que te guste, la verdad es que todas estas cosas que puedes leer aqui no las tengo pensadas, ni las preparo en un borrador
EliminarSimplemente en un momento dado me viene la inspiración y me dejo llevar, por eso algunas cosas parecen demasiado enrrevesadas pero por suerte gente como tú las entiende
Muchas gracias y espero más comentarios tuyos ! Un saludo !