martes, 20 de diciembre de 2011

. . .

Un día estás tumbado sin anda que hacer y empiezas a pensar, te metes tanto en tus pensamientos que acabas durmiendote con ellos y soñando lo que ocurriría en esa situación.
Los pensamientos existen porque todos podemos ordenar las cosas mediante palabras, pensamos palabras que tienen distintos significados para distintas personas.
Estoy pensando algo, parece que es demasiado enrevesado para ser real, pero es real, tras pensarlo tanto acabas sumergiendote en otra realidad, sabes lo que pasa o lo que ha pasado y piensas en lo que podría pasar, pero ese "lo que podría pasar" está condenado a ser muy diferente a "lo que va a pasar" porque lo que quieres que pase  influye demasiado en tu forma de pensar.
Por muy realista que quieras ser siempre vas a tener un pequeño trozo de tu mente que quiere que pase un hecho en concreto, aun que la idea que tengas sea totalmente contraria siempre hay una parte que va hacia lo imposible, hacia lo más difícil.
Donde buscas, encuentras, el problema es que no hay sitios en los que buscar nada porque no sabes lo que quieres encontrar, y de vez en cuando, por casualidad, encuentras lo que buscabas sin saber que lo estabas buscando y sin saber que lo necesitabas encontrar.
Hay mil cosas a tu alrededor que a su vez se rodean  cada una de otras mil cosas, con lo cual tienes millones de cosas cerca tuyo, sin apenas fijarte en ello, influyes. Eres importante para una de esas millones de partes sin apenas notarlo.
Una vez más, me voy a ir a la cama y antes de que me  de cuenta estaré pensando en algo, al principio parecerá algo pasajero y sin importancia, pero poco a poco ira cogiendo fuerza, Cuando la paranoya está formada, no hay forma de deshacerla, siempre sale algo más que influye y sobre lo que pensar, no tiene por qué ser importante, puede ser un detalle inútil, pero cuenta.
Pensar demasiado es malo, al final no sabes donde estás, por eso hay una gran frase que dice:

"No pienses , actúa"

No hay comentarios:

Publicar un comentario