Hay veces, en las que el simple hecho de escuchar una canción remueve tus sentimientos. Hay veces en las que pasas más tiempo pensando en la misma chorrada que en la realidad.
Días que se te hacen eternos, momentos en los que simplemente deseas correr desnudo sin que nadie te vea, ser libre sin que nadie lo sepa.
Hay gente que se siente tan cómoda en su cárcel que se le olvida que es una cárcel. Están agusto entre barrotes con un minimo de flexibilidad. Los carceleros, cada vez se despreocupan más de sus reclusos y les dejan a su aire, ya que nadie quiere escaparse por la comodidad de la celda.
Pero siempre hay alguien. Siempre hay alguien que se quiere escapar, y en ocasiones, lo consigue.
Es la historia del querer. Es la historia de sentirte acorralado por lo que sea y querer desentenderte de todo aquello que te ata, todo aquello que te condiciona. Todos esos motivos por los que no puedes hacer lo que en realidad quieres hacer; no puedes irte con quien quisieras, no puedes ir a donde te gustaría y no estás donde deberías.
Que incómoda se vuelve la celda cuando nos apetece dar una vuelta por el pasillo... Y si los barrotes no ceden porque no son tan flexibles, tendrás que amoldarte tu a los barrotes, como siempre, dependes de tu flexibilidad, dependes de ti.
La meta justificará si el camino recorrido mereció la pena, y el camino recorrido justificará si la meta mereció tal camino.
- Las emociones no se escuchan, los sentimientos no se ven y las
sensaciones no se tocan. Existe un lazo invisible que une nuestro
corazón con nuestro cerebro, y el conjunto que forma se llama alma.
Se
llama alma porque la voz no dura para siempre, se llama alma porque se
ve mejor estando ciego, se llama alma porque es lo que nos hace a cada
uno únicos y eternos, pero sobretodo se llama alma porque no se puede sentir fisicamente.
jueves, 18 de octubre de 2012
martes, 16 de octubre de 2012
Se está mejor solo
Hay días en los que nadie es lo que era.
Hay días en los que, te quedas sólo frente a un espejo, desnudo; y no ves a nadie a tu alrdedor, no hay nadie que te proteja, no tienes quien te cuide.
Entonces te invaden la soledad, el frío y el miedo, los tres a la vez. Cogen tu mente y se divierten atormentandote con sus juegos. Juegan a "el vacío", "lágrimas secas", "desilusión", "agotamiento y desquicio"...
Llega un momento en el que crees que lo has perdido todo, que ya nadie vendrá a sacarte del agujero y que no volverás a ver la luz.. Normalmente esta frase terminaría con un: " y entonces, vino ella".
Pues no. Es mentira. Ella no existe, ni existió; al igual que ellos, los que quedaron atrás, y al igual que ellos, los que están por venir.
Se hace imposible seguir viendo el mundo con los mismos ojos después de haberlos tenido cerrados tanto tiempo, por mucha luz que haya no la vas a ver con tanta facilidad, no es como antes, nada es lo que era ni será lo que hubiera podido ser.
Constantes decepciones que se repiten cada cierto tiempo, por suerte cada cierto tiempo largo, solo que cada vez son decepciones más profundas, lo que hace que te hundas más en el vacío.
-Un día ayudas a alguien, y vaya, te sientes bien. El ayudado te lo agradece y parece el comienzo de algo, no siempre, pero con personas que te parecen especiales sucede.
Otro día vuelves a ayudar a esa misma persona, y, joder, ahora te sientes aún mejor, aquí pasa algo.
Esto se vuelve una rutina que te gusta hacer, ayudar a tu amigo. Te hace sentir bien, feliz, sin pedir nada a cambio, no quieres nada, simplemente ayudar.
De repente, por un casual es el quien te ayuda a ti. Vaya, te sorprende esto. Es algo novedoso, pero parece que te alegra mucho, está bien esto.
Por cada 20 veces que ayudas tú te ayudan una, y cada vez te sientes mejor, eres más feliz. Por qué? te preguntas a ti mismo. En realidad no encuentras una respuesta lógica, ya que lo que ocurre es que dependes de su felicidad, y en ocasiones, de tu capacidad para hacerlo feliz.
Esto es importante, y no es bueno, por desgracia no es nada bueno...
Porque hay personas que dan, y personas que reciben. Y hay personas que dan por amor sin esperar nada a cambio, pero cuando la persona que te lo devuelve, te lo devuelve por gratitud y no por amor, vuelves al vacío.
Es mejor estar solo, porque solo, corres peligro. Solo no estás seguro. Solo dependes de ti mismo. Solo estás en el vacío.
Pero solo los que te joden no son tu felicidad.
Hay días en los que, te quedas sólo frente a un espejo, desnudo; y no ves a nadie a tu alrdedor, no hay nadie que te proteja, no tienes quien te cuide.
Entonces te invaden la soledad, el frío y el miedo, los tres a la vez. Cogen tu mente y se divierten atormentandote con sus juegos. Juegan a "el vacío", "lágrimas secas", "desilusión", "agotamiento y desquicio"...
Llega un momento en el que crees que lo has perdido todo, que ya nadie vendrá a sacarte del agujero y que no volverás a ver la luz.. Normalmente esta frase terminaría con un: " y entonces, vino ella".
Pues no. Es mentira. Ella no existe, ni existió; al igual que ellos, los que quedaron atrás, y al igual que ellos, los que están por venir.
Se hace imposible seguir viendo el mundo con los mismos ojos después de haberlos tenido cerrados tanto tiempo, por mucha luz que haya no la vas a ver con tanta facilidad, no es como antes, nada es lo que era ni será lo que hubiera podido ser.
Constantes decepciones que se repiten cada cierto tiempo, por suerte cada cierto tiempo largo, solo que cada vez son decepciones más profundas, lo que hace que te hundas más en el vacío.
-Un día ayudas a alguien, y vaya, te sientes bien. El ayudado te lo agradece y parece el comienzo de algo, no siempre, pero con personas que te parecen especiales sucede.
Otro día vuelves a ayudar a esa misma persona, y, joder, ahora te sientes aún mejor, aquí pasa algo.
Esto se vuelve una rutina que te gusta hacer, ayudar a tu amigo. Te hace sentir bien, feliz, sin pedir nada a cambio, no quieres nada, simplemente ayudar.
De repente, por un casual es el quien te ayuda a ti. Vaya, te sorprende esto. Es algo novedoso, pero parece que te alegra mucho, está bien esto.
Por cada 20 veces que ayudas tú te ayudan una, y cada vez te sientes mejor, eres más feliz. Por qué? te preguntas a ti mismo. En realidad no encuentras una respuesta lógica, ya que lo que ocurre es que dependes de su felicidad, y en ocasiones, de tu capacidad para hacerlo feliz.
Esto es importante, y no es bueno, por desgracia no es nada bueno...
Porque hay personas que dan, y personas que reciben. Y hay personas que dan por amor sin esperar nada a cambio, pero cuando la persona que te lo devuelve, te lo devuelve por gratitud y no por amor, vuelves al vacío.
Es mejor estar solo, porque solo, corres peligro. Solo no estás seguro. Solo dependes de ti mismo. Solo estás en el vacío.
Pero solo los que te joden no son tu felicidad.
miércoles, 10 de octubre de 2012
Enfrentate a tus miedos
Se cuenta que Napoleón estaba saludando a su ejercito,y se paró frente a
un soldado que estaba temblando de miedo,y le dijo a este,soldado estás
temblando,y el soldado respondió,si,estoy temblando,pero estoy en mi
puesto.
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